Todas las naciones de "UNA SANGRE"

Este es un documento de posición sobre el propósito y el motivo de la Escuela de Cristo Internacional.

Este ministerio nació y fue apartado por Dios para su gloria y la salvación de las almas perdidas. Dios eligió a su hombre, B. H. Clendennen, para vivir una vida de oración y dedicación total a las Sagradas Escrituras que, por medio de él, llegaría a ser una de las fuentes más grandes de la Verdad para todas las personas de la tierra. Es tan valioso para el estudiante culto y amante de la Palabra de Dios como lo es para el nuevo convertido en el comienzo del camino de su vida con Dios. Es invaluable para aquellos llamados por Dios para predicar y enseñar las profundidades de la Palabra inerrante de Dios. Incluso ahora, llega desde los rincones más oscuros de la tierra hasta los lugares de reunión más prestigiosos conocidos por el hombre. Es nuestro llamado y trabajo de vida hacer todos los esfuerzos para "ir por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura" (Marcos 16.15). Le pido a Dios que nos dé el deseo de nuestros corazones, el cual es: llegar a toda la población del mundo con el mensaje de Cristo. ¡Almas para el Reino!

Lo que deseo compartir con ustedes sobre la "única sangre" de Adán es hacer referencia a la sola y única Sangre de Jesucristo, en la cual todos debemos ser lavados y limpiados para poder participar del plan de Dios para Sus hijos. Hechos 17.26 dice: "Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación".

En el primer hombre, Adán, estaba la sangre de todos los que vivirían en el mundo; de "una sola sangre" todos nacimos. Como partícipes de la "única sangre" de Adán, todos estamos unidos. Todos los que viven la vida deben mostrar caridad, simpatía, amor y bondad. Todos somos llamados por Dios, en el relativamente corto tiempo que tenemos para vivir, a hacer el bien a todos los hombres (Gálatas 6.10). Estamos llamados a disminuir las penas y satisfacer las necesidades de los demás, en este mundo agobiado por el pecado. Necesitamos redimir el tiempo como lo dijo Pablo en Efesios 5.16-17: "aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor". Dios ha dado, hablado y revelado su santa voluntad a toda esta "única sangre". Ve a todos, en todas partes, sin importar nacionalidad, raza u origen de nacimiento. No tengas prejuicios ni pensamientos preconcebidos hacia nadie. Solo acércate a ellos como alguien por quien Cristo murió, se entregó a sí mismo y los llamó a la Vida Eterna. Deben ser vistos como ovejas sin un Pastor, extraños y ajenos, lejos de Dios. Todos los que han nacido de esta "única sangre" se perderán y pasarán la eternidad en el infierno, o serán redimidos de una muerte segura mediante la Sangre Redentora. Solo la "Sangre" de Cristo puede expiar el pecado. 

Para todos, es la entrada de la Palabra de Dios la que da vida. El Salmo 119.130 dice: "La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples". Ninguna persona puede decir que somos más especiales para Dios que cualquier otro individuo. Nadie puede menospreciar a los demás por ser superior a ellos. Todos venimos tal como somos, y Cristo nos hace una nueva criatura en él. Ninguna persona en particular puede alardear o jactarse de su rectitud por encima de los demás y rechazar la realidad del amor equitativo de Dios para salvar mediante el arrepentimiento y la fe a todos los que vendrán a Cristo. Tengo una gran carga por ver salvados a los perdidos del mundo.

En nuestro texto se dice que " Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación" (Hechos 17.26). Ninguno de la "única sangre" de Adán eligió a sus padres, su lugar de nacimiento, su condición social o el color de su piel; Dios lo determinó. Dios también determinó cuándo y dónde nacerían. Este versículo también dice que Dios determinó cuánto tiempo vivirían este asunto de la vida. Estos asuntos de la vida son fijados y determinados por Dios. Como el hombre no tiene elección de un país en particular donde va a vivir, o cuántos días ha determinado Dios que vivirá, debe ocupar ese lugar y ese tiempo con el propósito de vivir para Dios y llevar las Buenas Nuevas a todos a su alrededor. Nadie puede distinguirse por encima de la "única sangre" de Adán. Dios ha ordenado su voluntad en todos los asuntos relacionados con cada individuo nacido de mujer.

La vida de cada individuo continúa día a día, pero todos nos estamos moviendo hacia un tiempo y lugar de muerte, donde debemos estar ante Él para dar cuentas de cómo vivimos. El hombre sabio entregará su vida y voluntad al Señor Jesús para su salvación personal. Él dará su vida redimida al servicio y la Voluntad de Dios. Dios tiene una Voluntad Divina para todos. 

Algunos cristianos luchan por conocer la Voluntad de Dios para sus vidas. En realidad, quién eres y dónde estás, es la Voluntad de Dios para ti. Tú eres la Voluntad de Dios. El pueblo de Dios debe descansar en este hecho y tener la Paz de Dios. Por supuesto, si y cuando Dios comienza a tratar con un individuo sobre otro propósito o plan, lugar o deber para servir, entonces ese es otro asunto. Hasta que ese cambio sea conocido por completo, uno debe continuar descansando en la paz de Dios hasta que Él deje claro cuál es su Voluntad para esa vida entregada. El Todopoderoso no nos frustra ni juega con nosotros mientras estemos completamente entregados y rendidos a Él. Seas quien seas, donde sea que estés, independientemente de las cosas únicas de tu individualidad, si conoces a Cristo, eres la Voluntad de Dios.

El llamado de Dios sobre cada uno de nosotros es amarnos unos a otros, preferirnos unos a otros; todos los demás mandamientos que nos ha dado son primitivos para la experiencia cristiana. En el mundo de hoy, donde existe tanta controversia y lucha, necesitamos una respuesta a la pregunta: ¿dónde está el fruto del Espíritu Santo con la evidencia de la Regeneración Espiritual? ¿Qué hay del amor sin el cual no somos mejores que metal que resuena y címbalo que tiñe? ¿Consideraste la aparente pérdida de ese amor mutuo del que Dios dijo que nos identificaría como sus discípulos? Considera lo que Pablo dijo después de todas sus persecuciones y problemas en Filipenses 4.11: "No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación".

Es asombroso que incontables multitudes de creyentes profesen el cristianismo, adoren a Dios y vivan tan descuidadamente en relación con las Verdades más simples de una relación y un caminar verdaderos con Dios. Todo depende del verdadero amor por nuestro Padre Celestial.

A todos los amigos y partidarios de esta Llamada Misionera, quiero presentarles un encargo: guardemos la Palabra de Dios. Retenla bien y apréciala, y nunca la dejes ir. Espero que nadie se desvíe, se pierda ni comprometa la realidad de la Sangre de Cristo. Humildemente les pido que nunca descuiden el deber de amar a todos. Todos los que están a nuestro alrededor. Todos en todas partes. Estas son evidencias de que hemos sido unidos al Cuerpo de Cristo.

Por favor, oren libre y deliberadamente por dar un paso adelante para mostrar su amor por Dios al dar a la Escuela de Cristo, para que podamos ser fieles a responder el Llamado Misionero de todo el mundo. Todos los hombres, rojos, amarillos, negros, marrones y blancos conforman el campo para la Escuela de Cristo Internacional. Necesitamos su apoyo. Dios los bendiga.

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